La estrategia de Cristina es recurrente, está trillada y es una gran impostura: presentarse como lo que no es. Es mostrarse amable, abierta y hasta democrática, te diría, aunque en realidad lo que esconde bajo esa máscara es autoritarismo y corrupción negada”.

Quien analiza de esta manera la última entrevista brindada por la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner a Infobae es Álvaro de Lamadrid, dirigente de la Unión Cívica Radical y candidato a Diputado por Evolución, el espacio que lidera Martín Lousteau,

“Viví en Santa Cruz desde dese 1998 hasta 2009 y fui uno de los primeros denunciantes de la corrupción kirchnerista, sufrí la peor persecución de Néstor y Cristina y hoy tener que escuchar a la ex Presidenta decir ‘nosotros no perseguimos a nadie’ me parece un acto de cinismo atroz,” continuó Lamadrid ante Buenos Aires Vivo.

– Se habla de una serie de notas, en distintos medios, ya pautadas. ¿Cree que esto responde a una nueva estrategia por parte de la ex Presidenta?

– Esta nota de Cristina de Novaresio así como la carta llamando a que todos la acompañen demuestran una sola cosa: la preocupación perdidosa de la ex Presidente. Creo que siente que está perdiendo la elección y que el kirchnerismo es hoy una expresión que se reduce a la provincia de Buenos Aires y más específicamente a una sección electoral, que no solo perdió acompañamiento sino también respeto en la consideración de muchos ciudadanos. Perdieron Santa Cruz, donde solo gobiernan gracias a la Ley de Lemas, y donde Alicia Kirchner gobierna siendo la candidata menos votada.

Entrevista. “Lo de la ex Presidenta me pareció una impostura, de un alto grado de cinismo”

– Como integrante de Evolución, ¿qué análisis hace de la pérdida de votos de ese espacio respecto de las generales de 2015?

– La situación que tiene que ver con los guarismos electorales no nos gusta, esperábamos otros resultados. Hicimos una campaña muy a conciencia, planteando propuestas, recorriendo mucho la Ciudad, en contacto con los vecinos. Sin dudas nuestro mensaje no penetró y haciendo una autocrítica, creo que no dimos un mensaje claro en algunos temas, dando por sentado que el electorado entendía el mensaje y no fue así. Conmparada con 2015, la situación ya era difícil porque la relación de fuerzas había cambiado: ya no estaban Graciela Ocaña y ni Elisa Carrió, que habían sido aliadas de este espacio, en el cual también está el socialismo.

 Hoy son tercera fuerza en la Ciudad, ¿cómo trabajan para revertir ese escenario?

Nosotros creemos que en la Ciudad de Buenos Aires, que es un faro del progresismo, de la tolerancia, del pluralismo y de la independencia que expresa frente a los poderes de turno, no es bueno que el kirchnerismo salga segundo, eso sería claramente un retroceso y vamos a trabajar para que no suceda. Puertas adentro ya hemos hecho nuestra autocrítica y mensurado lo hecho hasta las PASO para comenzar, rumbo a octubre, a evitar los supuestos y dar mensajes mucho más claros a la sociedad.

– ¿En qué posición se encuentran hoy, a horas del reinicio de la campaña?

Creemos que Lilita ha sacado una diferencia muy amplia, que posiblemente sea ratificada en octubre y en algún punto los móviles del ciudadano para votar a Carrió los comprendemos y hasta los compartimos, ya que se trata de dejar atrás el pasado, por lo que –insisto- no es bueno que el kirchnerismo salga segundo. No es bueno que la Ciudad mande a los delegados de Cristina al Congreso, que son quienes compran la nafta para el helicóptero. Nuestro aporte con Martín Lousteau, Carla Carrizo y todos los que integramos Evolución va a ser una mirada de acompañamiento al Gobierno en aquello que consideremos que está bien y aportar nuestra mirada de disidencia frente a lo que no compartamos, pero que enriquezca desde lo propositivo. Un gobierno no sólo necesita cantidad de legisladores para lograr sus leyes sino que necesita un Parlamente de calidad, conformado por aquellos que queremos dar debates serios y proponiendo.

La vieja política y los nuevos desafíos

“Queremos recuperar el Congreso como ámbito donde se discutan realmente las políticas que tienen que ver con el futuro del país, que se un ámbito de deliberación de las grandes ideas nacionales que hace falta discutir”, dice a Buenos Aires Vivo Lamadrid, quien consideró, además, que “viejas prácticas del pasado deben quedar relegadas”.

“Hay legisladores a los que no se les conoce el tono de voz y eso viene de una época en la que el Congreso era visto como un órgano de acompañamiento de las políticas oficiales, que se votaban sin correrse una coma. Hay que recuperar la buena política, que tiene que ver con la deliberación. En ese sentido, quienes integramos Evolución, tenemos esa vocación: hacer una contribución y que nuestro paso por el Congreso no sea el mero levantar una mano sino hacer un verdadero aporte al país“.

– ¿Qué le aportan a Evolución los extrapartidarios, aquellos que no vienen de la política?

En el caso de Evolución, Déborah Pérez Volipn tiene una vinculación histórica con la cosa pública, con la política, ha militado en la Universidad… Siempre tuvo una mirada de preocupación sobre diversos temas que afectan a la Ciudad… Son aportes valiosos y son, además, decisiones de vida muy importantes. En otros casos, la verdad es que en el mundo, algunos aportes que vienen de ámbitos como el judicial, actores o deportistas, llenan un vacío que expresa el hartazgo de la sociedad con el modo de hacer política, que como son coyunturales terminan no estando a la altura de las circunstancias.

¿Cuál sería el nuevo modelo de la política?

Hoy las que estás en crisis son las oligarquías partidarias, que no se adaptan  a los nuevos reclamos e incluso desde lo discursivo. No solo siguen dando las mismas respuestas para problemas distintos sino que desde el lenguaje y el vocabulario remiten al pasado. Y esto no tiene que ver con cuestiones ideológicas. La política tiene mucho para intervenir en los nuevos problemas que se plantean pero no lo puede hacer con viejas recetas. El problema que tenemos en la Argentina es que los antagonismos están absorbidos por el presente: no nos permitimos la confrontación de ideas con lo que tiene que ver con el futuro, todo está resumido en el ahora. Por eso digo que vivimos en un mundo donde manda la dictadura del presente y nos relacionamos con el futuro con desesperanza cuando debiera ser de otra manera. Le política es la configuración del futuro en el presente, pensar qué se le va a dejar a las próximas generaciones. Lo que vemos hoy en nuestro país es que pateamos para el futuro todos los problemas que no queremos resolver hoy y lo único que estamos haciendo es convertir al futuro en el basurero del presente y eso, en algún momento, se tiene que terminar.

Educación

“Estamos intentado dejar en la Argentina las prácticas de la política de la imposición, que es el rasgo distintivo del kirchnerismo, y queremos pasar a la deliberación. Hoy en la Ciudad de Buenos Aires, la Capital de la Nación, no tenemos una Ley de Educación. Y esto debe estar alejado del debate electoral para transformarse en un debate racional. Esa debate debe incluir, por supuesto, la mirada de los alumnos. Los argentinos debemos estar orgullosos de haberle dado al mundo dos grandes hitos: la reforma universitaria que incorpora el co-gobierno a través de la participación del estudiante y el Juicio a las Juntas. Respecto de la educación, y más allá de las tomas en los colegios, estoy de acuerdo en que se escuche al alumno, lo cual no quiere decir que ellos puedan imponer acciones que repercutan de manera negativa sino plantear su mirada. Es necesario que discutamos juntos la Ley de Educación y lleguemos a conclusiones serias, responsables y que contemplen el futuro de nuestros hijos“.

 

Fuente: http://bavivo.com/2017/09/17/alvaro-de-lamadrid-no-pueden-resolverse-nuevos-desafios-con-viejas-recetas-politicas/

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